Con la proliferación de redes sociales, muchos de nosotros sentimos la necesidad y la tentación de compartir todo lo que hacemos con todo el mundo. Compartimos nuestras vacaciones, nuestros estado de ánimo, dónde hemos comido, qué planes tenemos, y con quién nos relacionamos en cada momento. Todo aquí y ahora, con un solo click.  

Muchas de estas redes sociales dispone de una función llamada “check.in”. Al utilizar esta función, le dices a todo el mundo cuándo has visitado un nuevo café, cuántas veces vas al gimnasio, o dónde estás en cada momento (cazando Pokemon, en casa de un amigo, en un parque, etc.).

Muchos padres podríamos pensar que es una función muy útil para saber dónde se encuentran nuestros hijos. Y lo es, pero puede ser igualmente muy peligrosa. Básicamente dejamos que todo el mundo sepa dónde estamos y pueden utilizar esa información como quieran.

Por ejemplo, gracias al check-in, un acosador puede rastrear los movimientos de sus víctimas y puede estar en el sitio adecuado en el momento adecuado. O un ladrón puede saber cuándo estamos en casa o nos hemos de vacaciones unos días. Nos podemos hacer una idea con estos ejemplos a algunos de los peligros a los que nos enfrentamos al hacer check-in constantemente.

Es más, esta función está estrechamente conectada con una de las amenazas que más nos pueden preocupar como padres: el ciberacoso. Con función de check-in, el acosador podría saltar del mundo virtual al mundo real. Si ya es grave sufrir uno de estos acosos, la combinación de ambos es particularmente desoladora. Este salto de la vida virtual a la real es especialmente notable en las “celebrities”, pero la gente “normal y corriente” también ha de ser muy cuidadosa.

Por ejemplo, a principios de 2016 una conocida bloguera americana hizo check-in en un café e inmediatamente después recibió una respuesta de uno de sus fans diciendo que estaba de camino pata reunirse con ella en persona. Minutos después, efectivamente, apareció. Afortunadamente, este fan solo lo hizo para demostrar lo peligroso que el check-in podía ser y que, en lugar de él, bien podría haber sido un acosador o cualquier otra persona con malas intenciones.

Con esto no queremos decir que debamos prohibir que nuestros hijos utilicen esta función. Pero, es importante que hablemos con nuestros hijos de los peligros que conlleva su utilización y de que hay que tener cuidado con lo que hacemos y publicamos en Internet. Publicar constantemente lo que hacemos en Internet, cuándo lo hacemos, dónde y con quién es imprudente y peligroso, no solo para ti, también para los que comparten esas actividades.

Recuerda siempre hablar con tus hijos, explicarles los peligros a los que se enfrentan y que es necesario tener cuidado y ser prudentes en su vida digital. Internet tiene una memoria infinita y no todo vale.

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