Cada vez son más los pequeños que tienen un teléfono móvil o acceso a una tablet. La extensión de estos dispositivos y las posibilidades de comunicación, entretenimiento o, incluso, de geolocalización ha hecho que cada vez sean más los niños a los que sus padres les facilitan un smartphone.

Sin embargo, no podemos olvidar que los smartphones y las tablets, son pequeños ordenadores y conllevan riesgos si no se utilizan correctamente. Al facilitar un dispositivo inteligente a un menor, son varias las cosas que debemos tener en cuenta.

La buena noticia es que podemos hacer que los riesgos sean menos. Como sucede con muchas otras cosas, tardaremos un poco en configurar el dispositivo de nuestros hijos y tendremos que prestar atención a varios factores, pero la tranquilidad que ello nos proporcionará después valdrá la pena.

Cómo configurar adecuadamente el smartphone de tu hijo

Los ajustes de los que hablamos son fáciles de configurar y, una vez que sepas dónde encontrarlos, podrás hacerlo a tu gusto. No obstante, empezaremos con unos supuestos básicos:

  1. Los niños juegan y eso está bien (con límites).
  2. Internet es como el océano: tentador pero también peligroso.
  3. Todo el mundo tiene derecho a la privacidad.

 ¿Google o Apple?

Las dos plataformas móviles más populares son Apple iOS y Google Android. Ambas disponen de herramientas de control parental integradas, pero Android permite realizar más ajustes. Además, los móviles Android cuentan con otro atractivo: son más baratos y más fáciles de reparar, algo esencial cuando hablamos de menores. Algunos prefieren iOS, que puede ser mejor para los que ya tengan otros dispositivos Apple en el hogar

Nosotros, en esta ocasión, vamos a centrarnos en cómo configurar un Smartphone Android. ¡Empecemos!

Configura las cuentas Google (individual)

Lo primero que debemos saber es que para utilizar un smartphone Android es necesario contar con una cuenta en Google pero los términos y condiciones estipulan que solo una persona que tenga 13 años o más puede crear una. Así que si no tienes una segunda cuenta que puedas usar para este fin, tendrás que crear una desde cero.

Tu hijo no tiene por qué saber la contraseña de su cuenta nueva; de hecho, es aconsejable que actives la autentificación de doble factor y, ni que decir tiene, que ésta debería ir vinculada a tu Smartphone y no al del niño.

Sea con una cuenta nueva o una ya existente, inicia sesión en el smartphone, añade la información de tu cuenta en el asistente de configuración, introduce tu dirección de correo electrónico, edad, número de teléfono y demás información y acepta los términos y condiciones.

Si ya has usado el smartphone en cuestión con anterioridad, la nueva cuenta se configura en Ajustes  Cuentas  Añadir cuentas  Google. En la nueva ventana, pulsa la opción Crear una cuenta nueva.

Configurar cuentas Google (familia)

En el caso de que el smartphone al menor, también lo utilicen los padres, lo más fácil es crear una cuenta familiar. Ahora bien, hay que tener cuidado ya que permite que el niño haga pagos desde su Smartphone, pero siempre mediante la información de pago de los padres o tutores y solo con la aprobación de éstos.

Para crear una cuenta familiar en Google Play tan solo tienes que acceder a la aplicación Google Play del Smartphone, ir al menú y acceder a Ajustes  Cuentas  Familia  Gestionar miembros de la familia. Puedes enviar invitaciones a los miembros introduciendo sus direcciones Gmail en esta ventana.

La invitación debe ser aprobada desde el smartphone desde el que se ha enviado la invitación. Tras esto, desde tu smartphone accede a los ajustes del grupo familiar, abre el perfil de tu hijo y selecciona una de las siguientes opciones de aprobación: Todo el contenido, Solo compras in-app o No se requiere aprobación.

Todo lo que necesite aprobación (acceder a aplicaciones, realizar una compra…) ahora requerirá que se introduzca tu contraseña en el dispositivo del niño o que lo apruebes desde tu propio Smartphone.

Filtra el contenido de Google Play

Además, también puedes impedir que tu hijo descargue juegos para adultos o cualquier contenido que no consideres adecuado, como canciones con letras agresivas, etc. Para ello cuentas con los controles parentales de Google Play.

Para acceder a esta función, abre Google Play en el smartphone de tu hijo, abre el menú y pulsa Ajustes → Control parental y actívalo.

Necesitarás introducir un PIN, fácil de recordar para ti pero difícil de adivinar para tu hijo. La petición para introducir el PIN es necesaria en el caso de que tu hijo quisiera desactivar los protocolos de control que tu establezcas así que… Elígela bien.

Ahora, ya puedes seleccionar por separado las restricciones de edad para juegos, películas y música.

Controla el uso de Internet

Para prevenir el uso de Internet sin supervisión y controlar mejor el uso de datos que hace tu hijo y no llevarte ninguna sorpresa en la factura, es recomendable desactivar el uso de datos móviles desde los ajustes del  smartphone de tu hijo y mediante las opciones del proveedor de servicios móviles.

Y además, configura el acceso a tu red wifi doméstica.

Desactivar los datos móviles, debería ayudar a que el niño solo use Internet en casa. Cierto es que hay wifi gratis en varios lugares, pero luego hablaremos de ello.

Por cierto, si decides adquirir una tarjeta SIM para tu hijo, pregunta al operador si tiene planes y opciones infantiles (suelen incluir características adicionales para proteger a los niños).

Limita el tiempo

No dudamos de que los juegos que instale tu hijo en su Smartphone están pensados para niños pero aún así es mejor no bajar la guardia.

Minecraft, Angry Birds… Sea el juego que sea no es recomendable que los niños puedan pasar horas y horas “enganchados” a su teléfono móvil.

Limitar el tiempo que pueden pasar jugando con las herramientas integradas de Android puede ser un problema; por ello, te recomendamos que lo hagas mediante una aplicación dedicada, como Kaspersky Safe Kids.

Las funciones de Safe Kids incluyen localización y controles para redes sociales, pero aquí nos vamos a centrar en las restricciones sobre la apertura de aplicaciones.

Para ello, instala Safe Kids en el smartphone de tu hijo y en el tuyo. Luego, configura los modos, el de “niños” para el dispositivo de tu hijo y el de “padres” para el tuyo.

Desde tu smartphone tendrás que seguir unos pocos pasos más: deberás configurar un PIN para Safe Kids, comprobar los ajustes y permitir algunas opciones.

Las más importantes son el filtrado de webs no deseadas y la restricción de aplicaciones, que podrás realizar tanto por categoría como por edad.

Para acceder a estas opciones tan solo tienes que ir a las subsecciones  Internet y Aplicaciones, respectivamente.

Ahora, por ejemplo, vamos a limitar el tiempo que tu hijo puede pasar usando el dispositivo.

Puedes dejar que sean, por ejemplo, 15 minutos, 1 hora, 2 horas o más. Cuando se termine el tiempo, el smartphone podrá hacer y recibir llamadas, pero el resto de aplicaciones estarán bloqueadas. El inconveniente de esto es que no podrá enviar mensajes de texto ni hacer fotos.

Si tu hijo no suele pasar mucho tiempo haciendo fotos o enviando mensajes, lo que puedes hacer también es asignar una cantidad de tiempo a aplicaciones específicas, como juegos.

A su vez, podemos bloquear por completo el acceso a algunas aplicaciones, así como a cualquier navegador que no sea Google Chrome o el que viene integrado en Android (el cual está protegido por el filtro de contenido de Safe Kids). Otros navegadores podrían acceder a webs no deseadas.

Configura los ajustes adicionales de seguridad

Safe Kids proporciona un control parental completo, incluida la protección contra su propia eliminación y, además, su última actualización ha traído consigo nuevas funciones para restringir el acceso a los ajustes del smartphone.

Viene bien para que el niño no pueda conectarse a redes wifi desconocidas ni resetear la hora del sistema ni cambiar cualquier ajuste que no hayas previsto. Safe Kids cuenta con esta función, por lo que es mejor utilizarla en lugar de instalar un software adicional para ello.

Y una última cosa pero también importante: la pantalla de bloqueo.

Activa una pantalla de bloqueo para proteger el smartphone por si se extravía. Puedes hacerlo en Ajustes →  Seguridad →  Pantalla de bloqueo.

Comprueba que tu hijo es capaz de introducir el PIN o el patrón de desbloqueo que has establecido sin problema. Además, configura la pantalla de bloqueo para que muestre un mensaje de contacto o tu número de teléfono por si se pierde el dispositivo y lo encuentra un extraño.

Como ves, puedes contar con los ajustes del propio Smartphone Android o con aplicaciones como Kaspersky Safe Kids para controlar el uso que tu hijo puede hacer de su primer teléfono móvil.

Eso sí, estas herramientas no son un sustituto para la orientación parental. Así que, ya lo sabes, involúcrate y ayuda a tus hijos a hacer un buen uso de la tecnología.

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