Los videojuegos están con nosotros desde finales de los años 70, pero en el Siglo XXI es imposible separarlos de la Red de Redes. Lo más común es  jugar por Internet, ya sea en videoconsolas, ordenadores o smartphones. Jugar con seguridad es posible, pero es necesario observar algunas normas y consejos.

España es el país del sol, las terrazas, el pasarse el día en la calle y el quedar con los amigos. Pero esas mismas personas que abarrotan las calles y los comercios, tienen una vida hogareña ligada… a Internet. El 93 % de la población española cuenta con acceso a Internet, según datos de Hootsuite correspondientes a 2019. Este dato supone alrededor de 43 millones de personas.

Jugar por Internet es ya una actividad frecuente entre los españoles, sobre todo los más jóvenes, que encuentran en ello una oportunidad para socializar desde casa con sus compañeros de clase y amigos

Los usuarios españoles se conectan a Internet prácticamente todos los días. Y una aplastante mayoría se dedica a ver vídeos (el 93 % de los internautas). Pero hay una actividad que crece año tras año: jugar online. El 11 % de los usuarios de Internet juega a videojuegos. Otro 11 % dedica parte de su tiempo a ver en directo cómo juegan otras personas. Y hasta un 9 % es seguidor de campeonatos de eSports, los deportes del futuro, según el mismo estudio de Hootsuite y We Are Social.

Otro estudio proporcionado por la agencia Wink TTD revela que el 70 % de la población, con edades comprendidas entre 14 y 55 años, juega a videojuegos en cualquier dispositivo que se preste a ello. La cifra incluye a los espectadores de competiciones de eSports, así como a los jugadores de estos torneos, donde el juego más popular es el FIFA (casi el 59 %), seguido del Call of Duty (27,8 %) y el LOL (25,3 %). Los datos son de 2019, año en el que el dispositivo preferido era la videoconsola, con un 61,4 % de usuarios de videojuegos utilizándola, seguida del ordenador, con el 39,7 % de los aficionados.

Jugar por Internet es ya una actividad frecuente entre los españoles, sobre todo los más jóvenes, que encuentran en ello una oportunidad para socializar desde casa con sus compañeros de clase y amigos. Pero estos juegos son a menudo masivos (véase el popular Fortnite, donde una partida puede albergar a hasta 100 jugadores), lo que implica que casi siempre estaremos jugando con desconocidos. Algo que para un adulto no supone mayor problema, pero que puede ser muy peligroso para niños y adolescentes, que no son conscientes del peligro que entraña sobrepasarse.

Juegos seguros para todos

Es labor de los padres y educadores formar correctamente a los más jóvenes para que jugar por Internet no se convierta en una pesadilla. Como en todo, debe imperar el sentido común, con una serie de consejos básicos:

  1. Comportarse con desconocidos en Internet de la misma forma en que lo haríamos en persona: la tecnología facilita las relaciones sociales, eliminando barreras inherentes a nuestra naturaleza, pero creando, como consecuencia, relaciones artificiales. Es muy fácil desinhibirse en la Red de una forma como no lo haríamos en persona, por lo que debemos explicar a los niños y adolescentes que deben mantener cierta cautela y distancia con sus contactos digitales no conocidos en persona.
  2. No compartir información personal: de la misma forma que no daríamos nuestro teléfono a un desconocido por la calle o nuestra dirección, no debemos hacerlo al jugar por Internet. Esta información también incluye correo electrónico e incluso nuestros perfiles en redes sociales.
  3. No compartir fotografías o vídeos, y mucho menos si son íntimos: este punto merece una mención aparte, ya que es fuente de múltiples problemas, como chantajes. Hay que educar a los menores -y debemos recordarlo los adultos- que cualquier fotografía o vídeo que enviemos a un tercero, pasará a estar fuera de nuestro control. Si se trata de una fotografía de nuestras vacaciones, no habrá mayor problema. Pero si se trata de contenido íntimo, nos estaremos metiendo en un verdadero problema, ya que esas imágenes podrían acabar en manos de miles de personas, perdiendo el control sobre algo tan valioso como nuestra intimidad. Además, puede llegar a ser un delito.
  4. No compartir contraseñas: a menudo, algunos delincuentes utilizan los videojuegos para extraer información de personas descuidadas. No debemos confiar nuestras contraseñas a nadie, ya que podrían interceptar nuestros servicios o dispositivos y comprometer nuestra seguridad, e incluso pedir un rescate por desbloquearlos.
  5. Proteger nuestra ciberseguridad: es importante que, a la hora de jugar por Internet, utilicemos software como las aplicaciones que ofrece Kaspersky, que proteja nuestros dispositivos. Aunque las consolas son sistemas cerrados si tienen acceso a la red doméstica, al igual que nuestros teléfonos móviles. Por lo tanto, es imprecindible disponer de una buena aplicación de seguridad, así como aplicaciones que nos ayuden a controlar el uso que hacemos de nuestros dispositivos y a evitar que terceros no autorizados puedan acceder a nuestros datos. En el caso de los padres, incluso pueden instalar un control parental en los ordenadores, tablets y smartphones de sus hijos para asegurarse de que harán un uso adecuado y razonable de estos dispositivos

Los juegos más esperados: objetivo primordial de los estafadores

Si algo caracteriza a la comunidad gamer es “la pasión” que sienten por sagas clásicas de videojuegos o a los estudios o profesionales que los realizan. Y también ocurre, por supuesto, con aquellos próximos lanzamientos que prometen revolucionar el mundo de los videojuegos.

Como caso paradigmático de juego largamente esperado tenemos a “Cyberpunk 2077”. Encuadrado dentro del género de rol de acción y tras ocho años de desarrollo y con ganchos como la presencia del actor Keanu Reeves, ya se ha puesto a la venta pero la impaciencia de los jugadores por poseerlo cuanto antes ha atraído el interés de los ciberdelincuentes y estafadores.

De hecho, durante este año 2020 los expertos de Kaspersky han detectado más de 3.300 amenazas sobre “Cyberpunk 2077”. Una de las más comunes era la presencia de diversas webs que ofrecían descargar el juego antes de la fecha del lanzamiento. Hay que tener un especial cuidado con este tipo de webs porque tienen un diseño muy parecido al de la página oficial. Si el usuario introduce datos personales como correos electrónicos o números de teléfono, el juego no se descarga, pero sí que habremos facilitado nuestros datos o  la descarga de malware de diverso tipo en nuestro equipo.

Por lo tanto es fundamental seguir los consejos que hemos indicado anteriormente para evitar problemas, añadiendo que la impaciencia es mala consejera. Es mejor esperar al lanzamiento oficial y asegurarse que la descarga se realiza desde la web oficial. 

Comprar videojuegos sin tirar el dinero

Antes de jugar por Internet hay que comprar el juego o la consola, lógicamente. Y aquí también debemos atender a una serie de normas que, de nuevo, entroncan con el sentido común. La primera, y más básica, es escoger tiendas de confianza para adquirir nuestros dispositivos, como videoconsolas u ordenadores. Hay que tener en cuenta que la tecnología se lleva gran parte de las ventas por Internet, lo que supone que mueve mucho dinero y, por consiguiente, atrae a muchos delincuentes dispuestos a hacer caja estafando a incautos compradores.

Debemos tener en cuenta que la garantía en los dispositivos tecnológicos es muy importante, ya que por su propia naturaleza podrían dar problemas y requerir una reparación o un cambio

Esto puede suceder cuando salen al mercado dispositivos o videojuegos con una alta demanda y escasas existencias. Lo estamos viviendo en la actualidad con la PlayStation 5: la demanda supera a la oferta, lo que lleva a muchas personas a acaparar aparatos y revenderlos multiplicando sin escrúpulos su precio oficial. Y ese sería el menor de los males: puede que muchos usuarios que supuestamente nos revenden “una PS5 ganada en un sorteo” (un timo frecuente), en realidad nos estén tratando de colocar un dispositivo falsificado, e incluso… nada. Se han dado casos de personas que han comprado el dispositivo de moda y, o bien nunca han recibido nada en su domicilio, o bien han recibido cajas vacías. Algo que difícilmente sucederá en tiendas confiables -que además cuentan con procedimientos de garantía al consumidor que nos protegerán-, pero que es más frecuente de lo que pensamos en portales de reventa, segunda mano o tiendas desconocidas que, misteriosamente, sí tienen existencias.

Además, debemos tener en cuenta que la garantía en los dispositivos tecnológicos es muy importante, ya que por su propia naturaleza podrían dar problemas y requerir una reparación o un cambio. Por eso es necesario recurrir únicamente a tiendas de confianza que protejan nuestros derechos como consumidores. Algo que debemos hacer extensible a la compra de los videojuegos, muchos de los cuales ya se adquieren exclusivamente a través de Internet y en forma de descarga digital. Hacerlo a través de las tiendas oficiales es la mejor garantía de poder disfrutar de nuestros títulos favoritos sin sobresaltos. De lo contrario, nos estaremos arriesgando a adquirir software pirateado que ni siquiera podremos utilizar por mucho tiempo.

En resumen: jugar online de forma segura es muy fácil, y comprar videojuegos y videoconsolas por Internet es una actividad que carece de riesgo. Pero, en ambos casos, es necesario que renunciemos a ensoñaciones y nos centremos en la realidad. Para verla, solo es necesario aplicar el sentido común. Y si el usuario todavía no es capaz, por su edad, ahí deben estar los adultos para guiar y aconsejar, asegurando que la diversión no conlleve problemas de difícil solución.

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